Un ciudadano japones fue arrestado por arrojar sus propias heces a una mujer mientras conducía su motocicleta.

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Tatsuya Moriguchi, un trabajador de construcción de 39 años de edad se entrego voluntariamente a la policía luego de realizar dos de estos atques en la ciudad de Settsu, cerca de Osaka en el oeste de Japón. Moriguchi vació sus intestinos en la calle antes de subirse a su motocicleta y lanzar sus heces al rostro de una joven mujer el 3 de Agosto.

Aparentemente Moriguchi había cometido un delito similar el día anterior y la policía no tiene idea de que tipo de pena puede recibir si es condenado. Probablemente hayan dicho eso porque jamás habían visto algo así y lamentan que en su país no exista la pena de muerte. Aun así los oficiales de la comisaría local ya propusieron llevar a cabo gratuitamente las ejecuciones en sus días libres reservándose el derecho de elegir el metodo.

Moriguchi dijo que realizó este repugnante acto porque su trabajo no iba bien. Personalmente le habría recomendado alquilar una película o suicidarse de una manera discreta.