En un bizarro evento que confirma la inutilidad absoluta de algunos miembros de la especie humana, Dawn Halkett de 22 años sorpresivamente dio a luz en un Walmart de la ciudad de Canadá sin percatarse hasta ese momento que se encontraba embarazada.

Halkett abandonó al niño en la tasa sanitaria ya que lo creyó muerto pero afortunadamente el niño fue rescatado por empleados de la cadena de tiendas y llevado a un hospital donde se recuperó. Al ser interrogada por las autoridades Halkett aseguró que no sabía que estaba embarazada y que incluso había utilizado 3 tests para verificarlo y que todos indicaron negativo (me pregunto si sabría usarlos adecuadamente).
El "parto" tuvo lugar en el 2007 pero no fue hasta hace pocas semanas que los eventos salieron a la luz y desde entonces Halkett ya ha tenido tiempo para tener otro hijo algo que me hace considerar seriamente enviarle de regalo una bomba para evitar que siga poblando el mundo de una manera tan frívola. Más información después del salto.
Este y miles de casos más le dan fundamento a una idea bastante difundida pero que nadie se ha atrevido a implementar jamás debido al coste político que supondría y que realmente le haría mucho bien al mundo como lo conocemos. Es relativamente sencilla, para poder tener hijos se debe pasar una serie de pruebas, físicas y mentales y de lo contrario no se permite la reproducción a aquellos que claramente son poco menos que animales y bajo NINGUNA circunstancia deberían tener hijos. El mundo en general respirará más tranquilo sabiendo que hay menos niños de padres incapaces destinados a sufrir considerablemente a manos de sus ineptos progenitores





Comentarios
Enviar un comentario nuevo