Paul Lewis, un paracaidísta británico y camarógrafo amateur de 40 años, sobrevivió una increíble caída debido a una espectacular dosis de suerte la cual hizo que un accidente potencialmente fatal solo le produjese heridas tratables.

Lewis, quien tiene amplia experiencia como paracaidísta, saltó del avión a 3000 metros de altura para filmar el salto de un paracaídista primerizo pero no logró abrir su paracaídas principal en el moemnto que se suponía que debía hacerlo. Sin embargo su paracaídas de reserva si reaccióno cuando estaba a un kilómetro del suelo aunque lo lanzo en un espectacular espiral del que no tenía control alguno. Esto hubiese supuesto la muerte para Lewis excepto que cayó sobre un hangar cuyo techo de alumino flexible detuvo su caída sin matarlo.
Los bomberos demoraron una hora antes de localizar un camión con escalera lo bastante alto para llegar al techo de diez metros de altura donde rescataron a Lewis quien fue llevado de inmediato a un hospital. Allí fue diagnósticado con lecciones en el cuello y la cabeza pero increíblemente no sufrío rotura de ningún hueso. Lewis se encuentra actualmente en condición crítica pero estable y después del salto les espera el increíble video de su caída.
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