Conozcan el trabajo de Maurizio Savini, un escultor italiano que durante los últimos diez años ha creado cientos de esculturas utilizando chicles como material de construcción.

Sus obras no son una mera excentricidad o pasatiempo para su creador sino que le permiten ganarse la vida, habiendo logrado vender algunas de sus piezas por más de USD 55.000 (cifra nada despreciable para un artista vivo). El material en sí mismo no parece presentar dificultades para Savini quien logra recrear todo tipo de situaciones, objetos y movimientos empleando al máximo las capacidades adhesivas y elásticas del chicle.
No hay duda que un emprendimiento así debe presentar retos logísticos importantes para su creador pero estos no parecen verse reflejados en su trabajo el cual muestra un notable cuidado por el detalle, prestando una gran atención a todas sus piezas. Vean las esculturas después del salto.
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